La fila en la entrada
Cuando todo es por orden de llegada, el cliente espera y el que no puede esperar se va. Con turnos reservados, cada uno sabe su hora y la barbería sigue recibiendo a quien llega sin cita.
Que el cliente llegue a su turno, no a hacer fila.
Un enlace en tu Instagram donde cada cliente elige barbero, servicio y hora. Tú ves el día completo y cuántos turnos le quedan a cada silla.
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Cuando todo es por orden de llegada, el cliente espera y el que no puede esperar se va. Con turnos reservados, cada uno sabe su hora y la barbería sigue recibiendo a quien llega sin cita.
El cliente elige a su barbero y ve solo las horas en que está libre. Si le da igual, toma "cualquiera disponible" y el sistema asigna a quien tenga el turno.
Un corte de 30 minutos y un corte con barba de 45 no ocupan lo mismo: cada servicio lleva su duración y la agenda arma los turnos sin cruces.
El recordatorio por correo del día anterior ayuda a que no se olviden, y si el cliente lo necesita, cambia la hora desde su enlace en lugar de simplemente no aparecer.
Un ejemplo de cómo una barbería con tres sillas organiza sus servicios.
Lo prestan los tres barberos.
Con 5 minutos de margen para desinfectar.
Para quien pasa a la salida del trabajo.
Solo con el barbero que lo hace, así nadie reserva con quien no lo ofrece.
Ejemplo ilustrativo: no son precios ni tiempos recomendados.
No. Reserva desde el navegador del celular, con su nombre y su teléfono. No necesita crear una cuenta.
Sí. Los agregas a la agenda en segundos para que ocupen su turno, y los que reservaron en línea no se cruzan con ellos.
Sí, si conectas tu pasarela (Bold, Wompi, Mercado Pago o Stripe). También puedes cobrar en la barbería o no cobrar al reservar.
En la agenda del día ves todas las citas con el nombre de quien atiende, y puedes filtrar por servicio.
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